APETP y el arte de vender basura II: Freak show

Bunge

El amigo Mario Bunge promocionando su negocio multinivel

1. Introducción

En la primera parte se relató todo el asunto relacionado al negocio de la APETP, su misión santificada y las idioteces tanto del señor Angelo Fasce Clemente como de sus maestros. Pero resulta poco claro si antes no pasamos a los contenidos de la página del APETP. Lo primero que nos encontramos es cuando definen una seudoterapia:

‘Las pseudoterapias, muchas de ellas pseudocientíficas y conocidas también como ‘terapias alternativas‘, ‘complementarias‘ o ‘integrativas‘, son aquellas prácticas que se ofrecen como actos médicos sin haber demostrado científicamente su efectividad… Ahora bien, para entender en profundidad qué es una pseudoterapia primero hay que entender cuándo podemos considerar que una terapia ha sido científicamente validada. La palabra ‘ciencia’ proviene del latín y significa ‘conocimiento’, pero a la ciencia no le vale cualquier tipo de conocimiento. En ciencia sólo es aceptado lo que podemos confirmar mediante evidencias científicas, un tipo especial de evidencia que se obtiene mediante el uso de un método fiable de estudio al que denominamos método científico.

Véase, y como ya vimos en la primera parte, estos idiotas presumen basar todo su corpus en el criterio de demarcación de Karl Popper, luego tenemos que Angelo Fasce niega el criterio de Popper y el confirmacionista (inductivista). Pero los idiotas de la APETP reafirman el criterio inductivista de confirmación de “evidencias”.

2. Ciencia vs seudociencia

Como no les queda de otra, y dado que sus criterios son irreproducibles y acientíficos, pasan a sujetarse en lo que imponga el “método científico”, ¿y cuál es?:

‘Desde un punto de vista científico no pueden ser consideradas como creencias al mismo nivel de fiabilidad la creencia basada en evidencia científica acerca de la estructura de la penicilina; una creencia informal, basada en evidencia interpretativa o informal respecto al argumento futuro de una serie de televisión; o la creencia en las hadas, que no está basada en ningún tipo de evidencia. En el caso de las pseudoterapias estas creencias se basan o bien en evidencia sesgada que no podemos considerar científica, o bien son sostenidas de forma puramente dogmática.’

Vale, los seudoescépticos ya no pueden negar que las “seudoterapias” tienen algunas evidencias pero las califican a priori de “sesgadas”. ¿Y cuáles son sus condiciones mágicas?

a) Falsabilidad, vuelven a reafirmar el falsacionismo ingenuo:

‘Que la creencia sea susceptible de ser confirmada empíricamente y tenga características lógicas que posibiliten la evaluación científica. En este sentido, las dos características más relevantes es que no se trate de una idea de tipo metafísico -es decir, que las consecuencias de su validez o invalidez puedan ser captadas por los sentidos- y que pueda ser tanto confirmada como disconfirmada -es decir, que la hipótesis pueda ser tanto correcta como incorrecta.

b) El uso de un sólo método científico donde caen en una petición de principio (el método científico es científico porque puede obtener “evidencia científica”):

‘Que el método que empleemos para contrastar la validez de nuestra hipótesis sea un método científico. Un método será científico siempre que sea capaz de obtener evidencia científica. Y será capaz de obtener este tipo de evidencia siempre que (1) sea un método reglado y empírico, (2) no esté afectado por sesgos y falacias y (3) garantice todos sus pasos, ya sea asegurando la reproducibilidad del proceso, ya sea registrando debidamente todos los datos. Un método científico, al fin y al cabo, se encarga de reducir al mínimo la posibilidad de fraude o de error humano.’

c) Objetividad, en el que terminan por caer en una falacia de autoridad:

‘La evidencia que obtenemos al emplear este método es objetiva. Se trata de un hecho objetivo que hace que aumente la probabilidad de que nuestra creencia sea la mejor solución disponible para el problema que tratamos de solucionar. Aunque la evidencia es objetiva su evaluación puede depender del contexto, y en contextos sanitarios siempre se requiere de la cantidad más alta de evidencia para considerar una creencia como válida. En este sentido, siempre que algo esté científicamente avalado en contextos sanitarios es porque estamos muy seguros de que dicha práctica es la mejor solución disponible -porque en el futuro puede haber otra mejor.’

¿Y cómo definen la seudociencia?

‘Las pseudociencias son afirmaciones o prácticas que son presentadas como científicas pero que no se apoyan en evidencia de este tipo, ya sea porque son metafísicas, porque no usan un método fiable o porque niegan o distorsionan la evidencia de la que disponemos. Es decir, las pseudociencias son cosas que se hacen pasar por ciencia pero que en realidad no lo son.’

Así que tenemos que una seudociencia es aquella que no es falsable (metafísica), que no usa un método “fiable” o que niega y distorsiona la “evidencia” disponible. Y de nuevo caen en otra petición de principio: La seudociencia (A) es aquella disciplina que quiere imitar a la ciencia, ¿por qués lo es? porque no es científica (A). Con esto infieren que una seudoterapia es un caso especial de seudociencia que corresponde a lo que, en ciertos casos, puede falsarse:

‘Una pseudoterapia es un caso específico de pseudociencia aplicada al contexto sanitario. Un terapia propiamente dicha es todo aquello que tiene efectividad por encima del efecto placebo, y una terapia de primera opción es aquella que está más avalada por estudios de coste-beneficio. Las pseudoterapias suponen un fraude que busca hacer pasar la práctica ya sea como terapéutica sin serlo o bien, siendo una terapia para otra cosa, como la de primera opción para una determinada dolencia que no les compete.’

De acuerdo a estos cabeza hueca, su propia definición se puede aplicar al fraudulento “Informe” de la Real Academia de Farmacia porque tergiversan las “evidencias” y ocultan (en realidad intentaron estúpidamente) aquellas que no le vienen bien. Es claro que esa “Academia” tuvo asesoría a distancia de alguno de estos inútiles de la APETP-ARP.

3. Contrastando al APETP

En la misma página de la APETP tienen una lista de “seudoterapias” de las que la mayoría de items están vacíos. Pero eso no les impidió amenazar con mandar a cerrar miles de páginas en internet. La más fantástica de todas es la dedicada a la homeopatía, un pequeño artículo de la mano del químico Felíx León García. El mismo artículo de García fue incluido en un documento con el rimbombante nombre de “Mitos y seudoterapias”, edición publicada por la GEPAC (el negocio de Begoña Barragán y Emilio Molina). El seudoperiodista Emilio De Benito le dedicó toda una nota en El País, según su descripción, el libro de la GEPAC es maravilloso:

‘…un compendio en el que analiza 28 pseudoterapias (al menos en lo que se refiere al cáncer) y hasta 78 mitos (esa supuesta sabiduría popular que, con más o buenos buena intención, todos los afectados oyen alguna vez y que no tiene base científica alguna)…

Tanto el documento de la GEPAC como la página de la APETP recurren al victimismo barato y a citarse así mismos una y otra vez, como una orgía de adolescendes desesperados por saber que hacer el viernes por la noche. Y como si de un grupo de psicópatas se tratase, funcionan como una computadora con dos señales 0 y 1, nada de matizaciones, todo es blanco o negro para ellos. Para esto, los del ARP-SAPC le re-publican cosas al seudoperiodista.

4. Piedra playa

EduardoEmilio Molina Cazorla es un ingeniero y licenciado en comunicación. Este hombre, junto con sus amigos, trabajó como desarrollador de videojuegos en una pequeña compañia local llamada “Ninja Fever”. Sus trabajos “académicos” se reducen a un puñado de artículos de nula calidad. Años después, cuando su compañia no tuvo el éxito esperado, tuvo una revelación por parte del ARP-SAPC y se auto erigió como especialista en sectas religiosas pasando a conformar la RedUne.

 

RedCon

El logotipo de la panaderia, perdón, de la organización de super chicos poderosos comandados por Emilio Cazorla.

 

4.1. El seudoescepticismo como un tipo de catolicismo

Históricamente la religión católica es enemiga de todo lo que catáloga como “new age”. Cual fue la sorpresa el encontrar que Emilio Cazorla abraza y usa la religión católica cuando le conviene, y no es una paranoia, él mismo lo menciona.

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Si consultan la página del Boletín Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en su página se pueden encontrar los mismos delirios de ARP-SAPC y demás negocios. Básicamente se quejan de la homeopatía porque la ven como una amenza ocultista que , irónicamente, contradice a su creencia en un dios del cual no tienen prueba empírica alguna. Pero lo más llamativo es el testimonio de una supuesta doctora eslovaca que acusa a la homeopatía de que a sus hijos se les metió el demonio:

‘Como había mencionado anteriormente, mis hijos comenzaron a tener problemas. Mi hija mayor (tenía nueve años cuando tomaba los fármacos homeopáticos) tenía pesadillas que la despertaban y la asustaban: Yo estuve pensando en varias causas, pero ni siquiera se me pasó por la cabeza que la razón pudiera residir en los fármacos homeopáticos. El peor momento fue cuando ella vio al diablo en un sueño. El diablo quería que le dijese que sí; y a continuación vio a otro diablo que le quería cortar los brazos y las piernas. Mi hija y yo dijimos la oración de liberación del espíritu de la homeopatía. Sus sueños nunca volvieron pero su miedo cuando se quedaba dormida duró mucho tiempo.’

Molina.png

Los terrores de molina: Los glóbulos y potencias malvadas

 

Emilio se presenta como un versado, en estos días el buen Cazorla hizo su show más grato:

Oscillo

De acuerdo al señor Emilio, Samuel Hahnemann conoció el Oscilloccocinum… ¿es en serio? El oscillococcinum es un isopático, se comenzó a usar a fines de la primera Guerra mundial, ¿sabe que se usa para aliviar síntomas del resfriado porque se fabrica con cepas de patos que son resevorios de virus del resfriado común? ¿sabe que Samuel Hahnemann murió antes? Pero no es la primera vez que un seudoescéptco cae tan bajo, hace unos meses la periodista de El País, Milagros Oliva, escribió una nota en donde hace el rídiculo, afirmó que Hahmenann se convirtió en zombie, ¡y que revivió!:

‘La teoría surgió en 1876 a partir de la vaga creencia de que “lo semejante cura lo semejante’

¿Sabe Milagros Oliva que Hahnemann murió en 1843? ¿O no lo sabe? ¿Cómo es posible que dos eminencias del seudoescepticismo sean tan estúpidos?

5. Rational fake: La defensa y reverencia ciega a la APETP

El seudofilósofo Daniel Galarza, de quien ya se ha mencionado en un post anterior, atacó a la doctora en física Margarita Mediavilla Pascual, y puso en su blog:

Nadie dentro del movimiento escéptico le dice a nadie qué cosas debe creer o no. Lo que grupos escépticos organizados, como lo es la APETP, hacen, es brindar información confiable y basada en datos corroborables sobre el estatus científico de ciertos tratamientos. Si la persona, aún estando debidamente informada, decide tomar o utilizar un tratamiento pseudocientífico, será plena responsabilidad suya. La idea de que alguien busca hacer creerle a los demás algo es solo un mito.’

En primer lugar, es una mentira que los de la APETP no quieran imponer nada, como varias personas han reportado, los seudoescépticos siempre están intentando imponer lo que otros deben o no creer, según esté basado en la “evidencia” hecha a su medida. Eso lo puede notar cualquiera, excepto sus troles, que intente discutir con uno de ellos. Por otro lado, queda patente que Galarza está totalmente de acuerdo con la APETP. ¿Y cuáles son sus datos “corroborables”?  El mismo Galarza pone:

‘Si se está denunciando algo como la homeopatía, es por el sencillo hecho de que, en años de investigación, metaanálisis y más y más estudios, no se ha encontrado razón alguna para pensar que esta y otras terapias alternativas funcionen. Si aún así, éstas se venden como auténticas “alternativas” a la “medicina oficial”, se les debe llamar, con justa razón, pseudociencia. Lo que son, aunque no te guste.’

Si consultamos la página que este embaucador recomienda, notarán que no se trata de un sitio confiable, es una copia barata de la Wikipedia llamada Rational Wiki (el sitio fue montado por el seudoescéptico e ingeniero Michael Simpson), la máxima autoridad de todo seudoescéptico inglés. Tienen un artículo con el pomposo nombre de “Evidence for the effectiveness of homeopathy”. La parte de los estudios clínicos está, por demás, bastante desactualizada, pero interesa mucho la parte de la “evidencia física”, y el aspecto más importante:

‘Water clusters

One of the key goals for modern homeopaths is to prove the existence of special properties of water or any solvent that allow them to be clinically active despite having no active ingredient in them — i.e., are just pure solvent. This includes the succussion process that supposedly imparts the memory onto the solvent. These claims aren’t entirely beyond medical or scientific testing. As with the medical evidence, this is currently lacking. Some research shows water exists as small, fluxional clusters and dimers in both solution and the gas phase due to its strong propensity for hydrogen bonding. However, these do not explain water memory as they are neither long-lived nor affected by a succussion procedure.

At least two studies on homepathic solutions by NMR spectroscopy found no difference. This was true of relaxation times, a property of water protons that can be easily measured in a magnetic field.[15] Another study looked at the actual spectrum of water produced by NMR. The conclusion was again negative as despite many new NMR signals appearing in the study, most were identified as artifacts, and the rest as known or unidentified impurities and none were found more frequently or specifically in the homeopathic remedies than in the controls.[16]’

¿Y cuáles son esos dos estudios que supuestamente fueron “negativos”?

  1. High sensitivity 1H-NMR spectroscopy of homeopathic remedies made in water, publicado en la revista BMC Complementary Medicine
  2. Nuclear magnetic resonance (NMR) studies of homeopathic solutions, publicado en el British Homeopathic Journal (ahora Homeopathy)

Antes que nada, podran notar que las dos “evidencias” de Simpson provienen de revistas especializadas en medicinas complementarias y alternativas, así que contra lo que el embacuador Francisco Villatoro defiende, los seudoescépticos usan las revistas “alternativas” siempre que, aparentemente, les den la razón. Esto nos indica que los seudoescépticos no deberían tener problema en aceptar la “evidencia” proveniente de esas mismas revistas.

Anteriormente otro bloguero ha comentado esos dos artículos y ha realizado una sintésis bastante clara, así que no se repetira. Lo que sí se añadirá es una referencia que le faltó mencionar, una revisión de 20 años de investigación con RMN a una frecuencia determinada, esta revisión fue publicada en la revista Homeopathy (revista que acaba de recuperar su Factor de Impacto, y aumentó poco más del 50%) por el biofísico y médico (sí, tiene dos carreras) Louis Demangeat. Este autor ya ha publicado otros trabajos en revistas de física. Su revisión fue publicada en 2013, mucho tiempo para que los embacuadores como Galarza o Simpson modificaran su postura, pero no lo hicieron.

¿Y qué nos pone Demangeat? Básicamente que bajo RMN es posible detectar señales entre algunos homeopáticos y control, sin que sean explicables por “artefactos” o sesgos. Es muy simple, este investigador experto en RMN publicó una serie de investigaciones que corroboran la “memoria del agua”. Este experimento fue nuevamente corroborado por el químico francés Marc Henry, junto a un grupo de expertos en RMN de protón. Aquí no hay trucos baratos como los de Luis Alfonso Gámez, es ciencia dura. Resulta claro que charlatanes como Galarza no se meten contra estudios como los de Demangeat porque no son blancos fáciles, y no basta con soltar su repertorio de “falacio esto, falacio lo otro”.

6. Aberron, el cabeza hueca

RonAntonio Martínez Ron es un seudoperiodista de la vieja escuela de ARP-SAPC. Comenzó su estrellato como supuesto divulgador aficionado y, poco a poco, se fue enriquiciendo de su actividad basada en la mentira o en mal interpretar los estudios que naturalmente no entiende. Para eso tiene la ayuda del equipo de los superchic@s Naukas (antes se llamaban Amazings), sin ellos es un nada.

Hace unas semanas, el hombre trono los dedos para intentar colar su propaganda, en su artículo publicado en Vóz Populi, soltó la misma basura:

‘Y no funciona, no porque un lobby superpoderoso compre la voluntad de millones de científicos para ocultar la verdad, sino porque cuando se hacen pruebas de doble ciego se observa que no tiene ningún efecto, incluso cuando el paciente no sabe si lo que está tomando es homeopatía o solo un sucedáneo que no ha pasado el proceso “mágico” de dilución-sucusión por el que pasa esta antigua superchería’

Ron acude al mismo concepto de la APETP, omitir los estudios comparados con placebo que indican una superioridad de la homeopatía.  No vale la pena entras en más detalle con este señor, su técnica torticera es tan de bajo nivel que aparece como promotor de programas como Órbilta Laika junto al seudoperiodista Luis Alfonso Gámez o adorando a Angelo Fasce.

7. Vicente Baos, el médico que hace de payaso (y no de Patch Adams)

Desde hace años el médico Vicente Baos, uno de los iniciadores del movimiento #NoSinEvidencia, se propuso a denunciar la homeopatía, para todo eso, y junto el aparato de ARP-SAPC y Círculo Escéptico, diseñaron una estrategia basada en ridiculizar a los demás. La fórmula de estos idiotas es muy sencilla:

  1. Según los seudoescépticos, ellos saben qué es la homeopatía y las personas no, hay que enseñarles “lo absurdo” porque las personas la confunden con la medicina natural basada en hierbas. Esto, por supuesto, es un mito.
  2. Si las “refutaciones” no convencen al objetivo (por el efecto backfire), sigue el paso de presentar a la homeopatía como algo ridículo para que el paciente se aleje y no intente usarla.

Esto podría parece una conspiración planeada. El año pasado Baos fue entrevistado y comentó:

‘¿Hay alguna prueba de que la medicina homeopática funcione?

Los estudios que publican –en revistas del ámbito homeopático que ellos mismos financian y editan– son, en general, de nula relevancia. Crean un montaje absolutamente caótico de física avanzada con fantasías. Su teoría es que, dado que las ultradiluciones van más allá del número de Avogadro y no hay molécula para dar una justificación a la memoria del agua, algo hay que actúa aunque no sepan ni definirlo bien. Incluso existe una revista editada por ellos que se llama International Journal of High Dilution Research. Por supuesto, ninguna revista de prestigio científico publica nada que justifique que la homeopatía tiene algún mecanismo de acción

En relación con su argumento sobre la memoria del agua, ¿no tiene suficiente memoria como que para cualquier gota de cualquier grifo no pudiera considerarse homeopática?

La historia de la memoria del agua se encuentra en el principio de los tiempos homeopáticos, con Samuel Hahnemann. El tema es que, en el siglo XX, científicos quisieron demostrarla, como el famoso Jacques Benveniste, que fue el que hizo más pruebas. Pruebas que fueron desmontadas todas en el momento en que otros físicos hicieron un análisis de sus estudios. Más recientemente, científicos muy prestigiados como Luc Montaigner, uno de los codescubridores del virus del sida, ha seguido investigando en este tema, con nulos resultados, aunque lo paseen de un sitio a otro como el nuevo mesías de la homeopatía.

La memoria del agua es un concepto que no tiene ninguna base y cualquier físico o químico bien formado lo desecha inmediatamente. Hablar de una dilución de 30CH es hablar casi de la probabilidad de encontrar una molécula en toda el agua contenida en el planeta tierra. Es decir, absolutamente absurdo.’

7.2. Las mentiras de Baos

Según Baos, los experimentos de Benveniste habrían sido desmontados por “físicos”, pero el pobre hombre no se da cuenta que el único físico de los tres que formaron el comando de Nature, fue John Maddox porque James Randi y Walter Steward no eran físicos, sino un ilusionista y un químico (en ese entonces Steward acusó de fraude al premio nobel David Baltimore, aunque no lo pudo probar).

Baos también suelta el chiste de que la revista IJHR carece de relevancia porque le da la gana. Pueden apreciar que Baos evita comentar el contenido de esa revista publicada por el GIRI, un grupo multidisciplinario de científicos, y no unos mercanchifles dedicados a recaudar dinero mediante el sensacionalismo como lo hace Emilio Molina. Además, el hombre delira que Luc Montagnier no ha obtenido ningún resultado, pero nunca menciona las investigaciones más recientes, como el resumen de actividades donde tres laboratorios independientes pudieron reproducir los resultados con ADN bacteriano.

Baos miente, mientras él se conforma con publicar en revistas españolas con nulo factor de impacto, siempre evita mencionar las publicaciones de homeopatía que aparecen en revistas de mayor calidad que donde Baos publica.


Conclusion

Se vuele a probar que la APETP es una campaña de propaganda basada en mentiras, engaños, fraudes y toda una serie de trampas.

 

 

 

 

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2 comentarios en “APETP y el arte de vender basura II: Freak show

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