Diabolicus

Una vez en un vídeo, Mario Bunge apareció instando a que los seudoescépticos se unieran a los ultracatólicos para combatir las “seudociencias”. A primera vista esto parece una broma, ¿ateos y agnósticos seudoescépticos aliados con ultracatólicos? ¿están delirando? Pues no tanto, tal como se relató en artículos anteriores el insigne Emilio Molina Cazorla (aka El matón cacerolas) confesó que su organización RedUNE colabora con la iglesia ultra católica Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

Tal como sabrán, o si no pues no hay problema, la Iglesia Católica en su versión más dogmática tiene una vieja tradición en calificar de sectas a toda creencia que no le remunere o le haga competencia. Igualmente, los seudoescépticos consideran que tratarse con homeopatía, acupuntura, herbolaría, etc, es caer en una “secta”. Para ellos, si a usted le fue bien le tachan de “magufo sectario”, pero si usted se queja pasa a ser una “victima de las seudoterapías”. Toda la lista de noticias de estos vividores fanáticos ultracatólicos es idéntica a la de los seudoescépticos, con la misma estructura y la misma ideología, sólo que con dioses de cartón diferentes.

 

1. El embaucador Emilio Molina

Emilio Molina es un ingeniero en informática y licenciado en comunicación. Actualmente es uno de los portavoces oficiales de ARP-SAPC y Círculo Escéptico en los medios de comunicación. Este hombre dedicó su vida a diseñar videojuegos en una pequeña empresa española llamada “Ninja Fever”, de ahí saltó un poco a la fama cuando lo entrevistan como experto en periódicos como Valencia Plaza o El País, algo inusual, excepto para charlatanes de su calibre.

El insigne Molina publicó una nota breve en la revista de propaganda emitida por la multinacional CSICOP España, el ARP-SAPC, con el título “Sectas pseudoterapéuticas, explotando nuestro miedo al dolor”. Además de que ha estado publicado algunas notas en revistas de las que el mismo Molina califica de cuarta categoría.

En su artículo el señor Molina comienza comparando a las víctimas de las “seudoterapías” (a las que incluye todo lo que no sea “convencional”) con que son igual de vulnerables a una computadora. Vamos, que una “seudoterapia” es un cracker informático que controla absolutamente todo el comportamiento de una persona y hay que ponerlo el software adecuado. Es decir, según él, si usted usa plantas, acupuntura, yoga o cualquier cosa es que le controlan toda su vida. Y no menos, se burla:

‘Esta vulnerabilidad puede tomar muchísimas formas: quizá el gusto por lo esotérico o la fascinación por el mundo del misterio; el gusto por todo aquello que suene a científico (si además es «cuántico», mejor), a físico o, aún mejor, a metafísico; el odio hacia un sistema médico imperfecto, bajo cuyo ensañamiento quizá terminara falleciendo un ser querido; o la repulsión al invisible yugo de las «malvadas farmacéuticas», que llenan de «químicos», «efectos secundarios» y «iatrogenia» el mundo médico, en lugar de volver al atractivo de «lo natural» y «lo orgánico»; la repugnancia irracional que nos causa una leucemia infantil; lo relajante del sonido monótono e hipnótico de un cuenco tibetano…’

Molina acaba de minimizar las críticas al sistema de atención público, a la industria de los OGM y los grandes monopolios sugiriendo que se trata de pensamiento mágico. ¿Y cuál es la solución de este esperpento? Pues el tipo afirma que si los ciudadanos conocieran realmente de que van las “sectas seudoterapéuticas” las personas podrían rápidamente darse cuenta y dejarlas para no poder en riesgo su salud y la de los demás. ¿De qué manera? Con la información (software patentado del CSICOP) “adecuado”, pero siempre que pase por sus propios filtros:

‘…comenzando por no entender correctamente cómo funciona la evidencia científica o la mala ciencia y terminando por desconocer el ciclo natural de una enfermedad, la remisión a la media y otros conceptos básicos para discernir entre un remedio y un placebo, e incluso el propio desconocimiento del efecto placebo y sus poderosas implicaciones. Quien escribe es de la opinión de que, si los ciudadanos conocieran en profundidad qué es y cómo funciona el efecto placebo, la mayoría de pseudoterapias se irían al traste en ese mismo momento.

Porque según él, todos los estudios que no le dan la razón están mal hechos:

‘Retomando el punto anterior al inciso: las pseudociencias reforman el pensamiento para hacer creer a sus usuarios que las cosas son de una forma distinta a la real. Utilizan correlaciones espurias, malinterpretan ensayos clínicos, fomentan mala ciencia, echan mano de «amimefuncionismos» (si puede ser de personajes famosos, tanto mejor) y ocultan el no funcionamiento de sus propuestas mediante el truco de «la complementariedad»: la mercadotecnia actual de la charlatanería la llama «holístico» o «integrativo», que en no pocas ocasiones termina volviendo a su original «lo alternativo».’

El tipo defiende la secta de la siguiente manera:

‘La línea es terriblemente difusa, y normalmente consiste en hacer entrar al seguidor de la pseudoterapia en un círculo de «evangelización», de adquisición del mayor conocimiento posible de la «terapia» (en forma de libros/ vídeos/talleres/cursos), de cerrazón a las críticas, polarizaciones del estilo de «nosotros tenemos la verdad y ellos están durmiendo o contra nosotros»; por supuesto, separación de quienes aporten dichas críticas (aunque sean amigos o familiares) para que no «interfieran» con sus «malas energías» en los «procesos de estabilización mental»

Hace 3 años publiqué una crítica a Emilio Molina en un blog anterior, tras tres años presentó una actualización.

 

1.1. Molina el charlatán

Emilio Molina actúa como un bully en Internet amedrentando y amenazando con que los homeópatas deberían ser encarcelados, cuando no puede y lo ponen en aprietos trata de atacar llamándote “enfermo mental”.

Otra de las tácticas usada por este señor es el acusar a los investigadores de haber hecho trampa, obviamente se refiere a quienes han publicado artículos sobre homeopatía, pero siempre que los resultados no le de la razón. Cuando se le pregunta si tiene los datos del supuesto fraude por parte de esos científicos, responde:

‘Si lees mi comentario anterior, verás que estoy hablando de cuando un científico es pillado haciendo trampas. Si te parece excelente que cuando se les pilla con las manos en la masa se vayan de rositas, tú mismo con tu falta de ética. Yo preferiría que, como poco, fueran apartados del mundo de la investigación. Todos podemos estar equivocados, pero ellos son tramposos y pueden causar mucho mal.’ Referencia

De acuerdo a Emilio, cometer una falta de ética es sinónimo de hacer trampa, pero es incapaz de señalar cuál es esa falta de ética. Da igual que no tenga pruebas, para Emilio acusar a otros sin tales es ser pensador crítico y supuesto escéptico. Por otro lado, se queja de que nadie le responde su pregunta:

‘He hecho una simple pregunta y has dado la callada como respuesta. Quien calla otorga, dicen. No tengo problema en rectificar si respondes con un “Sí, creo que los investigadores –no importa de qué área ni con qué intereses– que distorsionen a conciencia sus resultados deberían enfrentarse a la ley”. Te dejo la frase para que la copipastees sin comillas, y entonces podrás leer sin comillas: “Ah, de acuerdo. Te había interpretado mal. Mis más sinceras disculpas. Me alegra estar de acuerdo en ese punto y que entiendas que no era ninguna amenaza la que hice”‘ Referencia

Cuando se le insiste en que aporte pruebas del supuesto fraude no lo hace, tira la piedra y esconde la mano contradiciendo sus propias acusaciones bajo la idea de que según él, todos los demás le han malinterpretado:

No digo que comentan fraude, eso lo malinterpretas bastante, a tenor de mi afirmación de que deberían meter en la cárcel a quienes lo hagan. Digo que sus estudios son tendenciosos, puesto que tienen intereses en lo que quieren demostrar antes de comenzar el experimento. Eso lleva a sesgos (que pueden ser perfectamente inconscientes) a la hora de escoger resultados de experimentos y de interpretarlos (y ese punto, que a ti te parece que no tiene relevancia en absoluto, para mí es una debilidad básica). El tiempo y la falta de reproducibilidad de los experimentos hará el resto.’ Referencia

¿Pero no antes había afirmado que ‘pero ellos son tramposos y pueden causar mucho mal’? Cualquier científico debería saber que no es lo mismo afirmar que los resultados de un experimento están manipulados a que un investigador pretenda poner a prueba un hipótesis de un tema de su interés. Pero Emilio miente, unas respuestas anteriores lo confirman:

‘¿De verdad no está de acuerdo con mi afirmación de que deberían meter en prisión a cualquier investigador (o departamento de marketing) que, a sabiendas, distorsione sus resultados para encajarlos en algo que puede afectar a la salud del consumidor? ¿A eso le llama usted una amenaza? Yo lo llamo “civilización”…. A veces soy demasiado ingenuo por querer un mundo libre de estafadores. No tenemos remedio y nos merecemos lo que nos puedan colar con artículos publicados o sin ellos.’ Referencia

‘A este respecto, la I+D que pueda estar sufragada por la industria homeopática la enmarcaría como gasto de marketing para tratar de deslumbrar a los science-fans con el alto número de artículos en los que, por A o por B, alguno tendrá que salir positivo (aunque luego no sea replicable -perdón, reproducible-).’ Referencia

Ahora Emilio está de acuerdo en que cualquier investigador que haga fraude debería entrar en la cárcel, ¿por qué no comienza con su colega el físico Arnaldo Gonzáles Arias que publica un auto plagio? Y no es el único ejemplo de seudoescéptico embaucador.

Sobre el segundo párrafo de la cita anterior debemos entender que Emilio supone que todo artículo publicado sobre la homeopatía es un truco de mercadotecnia, es decir, para él toda la homeopatía no funciona y es un mero negocio publicitario donde todos los investigadores interesados en el tema son estafadores. Durante la discusión con este señor se le mostraron varios artículos científicos a los cuales rechazo sin un argumento de por medio, pues está muy seguro de que la base de datos Springer, una empresa editorial que se encarga de distribuir publicaciones científicas la considera como meramente un sitio de ventas:

‘En Springer Link (te tengo que recordar que es una sección de venta de artículos, no necesariamente revisados por pares)’ Referencia

Según el tonto Emilio, algo no vale porque lo demás no está revisado por pares. Esto es tan estúpido como afirmar que las manzanas no son tales porque en la canasta también hay naranjas.

 

1.2. La incoherencia de la carga de la prueba

No solo Molina es incapaz de comprender a qué se refiere esta sencilla regla, la reinterpreta a su modo con tal de ajustar sus creencias y opiniones. La carga de la prueba nos indica que cuando una persona hace una afirmación debe demostrar sus supuestos, no quien crítica la validez de la misma. Esto es, si un proponente de la homeopatía dice que la “memoria del agua” existe, es él quien debe aportar las pruebas experimentales y no el crítico. Sin embargo, los seudoescépticos son muy tramposos y aplican lo que aquí se propone como el bloqueo de la carga de la prueba, esto es, que aún cuando un proponerte de la homeopatía acepte asumir la carga de la prueba, el seudoescéptico lo impedirá bajo formas tan extravagantes como el hecho de acusar tener intereses personales con la homeopatía. Para ilustrar lo anterior basta con leer los comentarios de Emilio Molina:

‘Sobre el otro punto en el que parece que no me explico suficientemente bien: puedes hacer un metaanálisis según muchos criterios, desde escoger absolutamente todo el corpus existente de ensayos que puedan compararse entre sí, hasta filtrar sólo los que no hayan sido metodológicamente cuidadosos, tuvieran intereses claros detrás, sus autores tuvieran conflicto de intereses o tratos anteriores o futuros con empresas interesadas. A ese respecto, lo que quiero concluir es que cuando el efecto de la homeopatía vaya más allá del placebo indudablemente en un estudio hecho por críticos de la homeopatía, es cuando empezaríamos a desestimar factores de sesgo de publicación, cognitivos, etc.’ Referencia

‘Somos tendenciosos. Todos. Si asumes que tú no, porque eres un escéptico de verdad y tus referencias son “las buenas” y los demás pseudoescépticos y nuestras referencias sesgadas, entonces tú más todavía, porque no te quieres das cuenta. Aquí va una lista de tipos de referencias que podríamos invalidar:

-Artículos publicados en revistas pro-homeópatas, por sesgos y tendencias.
-Artículos publicados por investigadores pro-homeópatas (ídem).
-Estudios in vitro o in vivo en seres no humanos (pueden dar indicios, pero no tienen por qué ser extrapolables al funcionamiento en humanos).
-Estudios publicados en revistas sin revisión por pares obligada (como Springer Link) o en medios de comunicación generalistas (como http://ru-facts.com )
Todos los artículos relacionados sobre la memoria del agua. No por su posible controversia o de que hablen sobre nanoburbujas de efímera duración, sino porque la mayoría de preparados se hacen con alcohol rebajado, según http://www.abchomeopatia.com/diluciones-homeopaticas-y-equivalencias/. Quizá puedas enlazar artículos relacionados con la memoria del alcohol a 70º.
-Todos los metaanálisis y revisiones que obtienen distintas conclusiones (o incluso la conclusión de que la propia conclusión cambia según el color del cristal con que se mira).
-Todas las revisiones o metaanálisis que afirmen que no se han podido reproducir los resultados (ya sabes, el “no positive result was stable enough to be reproduced by all investigators” al que disculpas porque existan, aunque otros no lo puedan reproducir.
-Todos los artículos publicados con anterioridad a diciembre de 2009. Si no sirven para que el directivo de una multinacional homeopática los esgrima como defensa ante la comisión de sanidad… (por cierto, estábamos en ese punto de debate cuando nos borraron los comentarios la primera vez que nos “encontramos”).’  Referencia

‘El problema quizá es que te deslumbra el artículo de Demangeat… Por un pro-homeópata.’ Referencia

Claramente, se aprecia que para Emilio sólo aquellos estudios que estén hechos por críticos de la homeopatía le son válidos, pues los demás los rechaza bajo la idea de pertenencia a una comunidad de conocimiento. No solamente su idea es una trampa, es perversa, si aplicamos la misma lógica no podríamos considerar como valido ningún conocimiento de ningún especialista bajo la idea de que estos tienen intereses en sus respectivas disciplinas y creen en ellas. Incluso tendríamos que tener extraordinarias habilidades paranormales para saber si esos investigadores en un futuro tomarán decisiones sobre sus gustos e intereses. Como podemos notar Emilio admite que quien haga trampa o tenga faltas de ética debería ser encarcelado,

‘no importa de qué área ni con qué intereses– que distorsionen a conciencia sus resultados deberían enfrentarse a la ley’

Por lo tanto, no cabe duda de que si jugamos con las mismas reglas entonces ¿por qué nadie ha enjuiciado al ilusionista y “escéptico” James Randi? Pero tenemos más, ya que baraja la Ética, se le olvida de que la mala conducta científica no es sólo aquella que se restringe a manipular datos en un trabajo de investigación. Existe otra donde una persona ajena al trabajo de investigación de otra llega a conclusiones falsas para perjudicarlo y difamarlo tal como lo ha hecho Emilio Molina. Por lo tanto, si la mala conducta científica y la falta de ética son conductas que deben ser reprendidas por vía penal (cárcel), no existe ahora ningún impedimento para sugerir que Emilio Molina debería ser acusado de lo mismo que acusa y por la misma vía legal. Queda constancia que esta propuesta es del propio el mismo Emilio Molina Cazorla.

Después del “debate”, en diciembre de 2014 el señor Molina fue a comentar con su amigo el físico Daniel Manzano inventando que nadie la había propuesto más que una prueba (lo cual es una absoluta mentira):

 

Cacerolas

 

1.3. Emilio el sectario

Como no podía faltar, tras tres años el señor Molina sigue haciendo dinero embaucando en cualquier lado donde se presente para sus propósitos personales en nombre del ARP-SAPC. En cualquier caso, se vuele a recordar que la hipótesis de Molina (y de sus secuaces) es que mágicamente las personas informadas por la propaganda del ARP y derivados son más propensas a dejar las “sectas seudoterapéuticas”. ¿Y qué información proveen?

a) Primer delirio de grandeza: Molina afirmó que el Oscillococcinum había sido inventado por Samuel Hahnemann. Cuando se le presiona lo suficiente, el 10 de agosto de 2017 tuvo que admitir que no lo sabía, y esto fue después de que publicaron su idiotez del “informe contra las seudoterapias publicado por la GEPAC (Grupo Español de Pacientes con Cáncer)”, que el mismo Molina asesoró personalmente. ¿En qué mundo cabe que un embaucador sin el menor conocimiento del tema sea asesor profesional?

 

Molina1

b) Segundo delirio de grandeza: Molina afirmó que Boiron había ofrecido un título legal para prescribir homeopatía, luego se contradice y admite que es un título de broma.

Molina2

Molina3

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c) Tercer delirio de grandeza: Ante el cuestionamiento sobre el fraude llevado a cabo por la Real Academia Nacional de Farmacia, Emilio Molina no quiso responder más que apelando a la falacia de autoridad porque había 18 sociedades científicas que le daban la razón, pero sin aclarar que esas sociedades pueden equivocarse si basan su decisión en un informe fraudulento. Tomen en cuenta que hace tres años el propio había escrito:

‘Por tanto, si quieres quejarte de la debilidad de las referencias de otra gente (lo cual me parece perfectamente lícito si hay objeciones relevantes, no defiendo ningún análisis mal hecho por parte de los detractores de la homeopatía o de investigadores imparciales), de nuevo asegúrate de que las tuyas no sufren del mismo mal o peor y que sólo te has quedado con ellas porque son las que dicen lo que prefieres oír.’ Referencia.

¡No lo defiende, pero guarda silencio cuando se le muestra que la RANF hizo fraude! Además, un seudoescéptico en menéame tuvo que admitir, al no poder emitir una objeción, que el informe había sido escrito por “un becario” ¡todo sea para salvar la cara a la RANF! 

Sisko

2. Los charlatanes vs la charlatana: La falacia de “ningún escocés verdadero”

Isirodo Martínez Vélez, el técnico en informática que trabaja como “freelance” para el Círculo “Escéptico”, es uno de los mayores representantes mediáticos del fraude. En un primer asalto el hombre publicó una crítica en su blog que ganó el premio Bitácoras 2014 en la categoría de “Acción Social” (un premio otorgado por la cadena de televisión RTVE.es). El contenido de Martínez fue refutado y RTVE nunca respondió, lo cual no sorprende dado que la misma cadena tiene relaciones comerciales con el señor Luis Alfonso Gámez y con José Antonio López Guerrero (uno de los fundadores del sitio Naukas y metido en el negocio de la divulgación “escéptica”).

El 23 de agosto del 2015 Martínez se presenta como infiltrado a una conferencia de Boiron. A parte de que  hizo el ridículo como el no saber interpretar las conclusiones de los estudios, además se le ocurrió poner un comentario en su bitácora:

‘Y el desprecio completo a las opiniones contrarias, con frases comoComo no entiendo cómo funciona la homeopatía, entonces no va a ser posible.“, “Y al que no le guste esto está mintiendo, porque se está mintiendo a si mismo. El que dice que no hay ni un solo estudio de homeopatía no está diciendo la verdad.” (¿quién dice que no hay ningún estudio sobre homeopatía? Lo que sí se dice es que no hay ninguno riguroso a favor) o “Esta es la realidad científica y con una botella lo puedo explicar casi mejor que con lo de anteriormente“, todo ello con su ya conocida diapositiva sobre el “escepticismo científico” de fondo’

El comentario de Isidoro se puede formular de la siguiente manera:

Alguien: “Los seudoescépticos afirman que no hay ningún estudio sobre la homeopatía.”

Isidoro: “Ningún escéptico afirma eso, lo que se afirma es que no hay ningún estudio riguroso”.

¿Está seguro el mentiroso de Isirodo? Isirodo usa la llamada falacia del escoces verdadero. Para muestra de un botón, dos ejemplos:

a) Resulta que durante la discusión con el tramposo de Emilio Molina, éste me había enlazado a un comentario de la secretaria Ruth Benítez Álvarez, directora de la GEPAC, misma organización mafiosa que tiene como fachada al APEPT. La imagen fue la siguiente:

 

Ruth

Ahora la imagen ampliada y con un detalle interesante:

Ruth2

Según Ruth, la homeopatía no tiene nada de investigación, nada. ¡Y afirma que tampoco existen estudios clínicos o investigación, contradiciendo al propio Isidoro!

b) En otro caso, el del venezolano y licenciado en letras Ylmer José Aranda Leal. Este hombre publicó un artículo con el pomposo título de “Pensamientos rápidos sobre la charlatanería seudomédica” en su bitácora. Este embaucador asegura que todas las “alternativas”, incluyendo la homeopatía, eluden la carga de la prueba, no se publican estudios y que si se probaran eficaces en un estudio controlado doble ciego, automáticamente la medicina las aceptaría:

‘Si algún planteamiento médico tiene una efectividad demostrada se le da la bienvenida y pasa al campo de la medicina científica; de lo contrario va a la papelera. La seudomedicina alternativa aún no termina de comprender este punto tan básico de la ciencia sino que prefiere evadir o fingir que cumple con los controles del escrutinio, pues ésta se sustenta en teorías centradas más en razonamientos vagos que en la evidencia, sin posibilidad de ser objeto de un análisis escéptico por parte de quienes la señalen como falsa o inconsistente.’

Y que según él la medicina “alternativa” no publica estudios a doble ciego:

‘La medicina científica, en cambio, se basa en ciertas teorías y hechos que durante años de investigación publicaron sus frutos en revistas especializadas en las que se divulgaron sus hallazgos mientras se descartaban las ideas equivocadas y se discutían las que tenían una posibilidad de ser verídicas; incluso se hacía una sabia diferenciación entre aquello que tenía fundamento y lo que era mera especulación. Esta labor todavía se hace con tesón con herramientas como la del doble ciego, y eso es justamente de lo que carece la seudomedicina alternativa, pues al no guiarse por los parámetros de la convención científica ocasionan la pérdida tanto de la objetividad como de la precisión de cuanto quieren probar. Los resultados de sus indagaciones ―si es que se le pueden llamar así― no son sino el reflejo de lo sugestionables que son las personas cuando se les dice que una imposición de manos es mucho mejor que una pastilla de acetaminofén.’

La realidad de la seudomedicina alternativa es que es errónea ya desde sus cimientos; aunque tenga algunas teorías que suenan interesantes, esta seudomedicina no se sostiene con evidencias verificables a través de otros investigadores con experimentos reproducibles sino que le presta muchísima atención al folclor, a la tradición y más aún, al testimonio anecdótico, es decir, al cliché conocido como “a mí me funciona” que desmenuzaré más adelante. Para empeorar el panorama, la seudomedicina alternativa no está interesada en cuestionar sus propias hipótesis y mucho menos en demostrarlas como es debido, pues se limita a aceptar sin chistar una pequeña lista de preceptos irrefutables que se crearon hace montones de años atrás, o en su defecto se vale de una enorme lista de estudios que presuntamente avalan sus afirmaciones aunque sus defensores no se hayan leído ni uno de ellos sin tropezar con falacias, tergiversaciones y mentiras.’

El señor Ylmer primero afirma que la medicina “alternativa” elude hace estudios doble ciego, luego añade que también evade hacer cualquier tipo de estudios porque rechaza la crítica. Y al final se contradice reconociendo que sí hay una enorme lista de estudios pero que los tergiversan y están llenos de falacias, sin especificar esas presuntas falacias o errores. Todo lo abulta en un paquete para descalificar. Lo primero que podemos identificar del escrito de Ylmer es que es idéntico al de Isidoro, la casi total falta de referencias a sus opiniones y la pretensión de que si a él no le convencen entonces no puede ser cierto. Ese una típica actitud narcisista muy común entre los seudoescépticos o cuando deliran inventando que hay “un consenso” a su favor a partir de notas mediáticas: Hay que convencerlos personalmente a ellos porque se creen unos dioses de la ciencia.

Además, las tonterías de Ylmer no paran ahí porque no contento trata de sacar provecho descontextualizando las citas de Samuel Hahnemann, pero lo niega. ¿Cómo lo hace? Bien, la cita de Hahnemann es la siguiente:

‘Su misión no es, empero, forjar los llamados sistemas, mezclando ideas huecas e hipótesis sobre la naturaleza íntima de los procesos vitales y la manera como se generan las enfermedades en el interior invisible del organismo (sobre la cual tantos médicos hasta ahora han gastado ambiciosamente sus energías intelectuales y su tiempo); ni tampoco tratan de dar un sin número de explicaciones respecto a los fenómenos morbosos y su causa próxima (que permanecerá siempre oculta) envueltas en palabras ininteligibles y en expresiones abstractas y afectadas y pomposas, que pregonan vana erudición, a fin de deslumbrar a los ignorantes ―mientras los enfermos suspiran inútilmente― por socorro. Hemos tenido ya suficientes desvaríos científicos (a los que se ha dado el nombre de medicina teórica, y para la cual se ha instituido cátedras especiales), pero ya es tiempo de que todos los que se llaman médicos cesen, al fin, de engañar a la humanidad que sufre, con vana palabrería, y comiencen ahora, de una vez a obrar, es decir, a aliviar y a curar realmente.’

¿Y qué es lo que comenta Ylmer respecto de la cita? Pues según él:

‘Para el mandamás de la homeopatía la fuente de las enfermedades era incognoscible, oscura, por lo cual lo mejor para los médicos era concentrarse en los síntomas, dejar de ser un hatajo de sectarios que se complacían con los achaques de los pacientes y mandar sus investigaciones al quinto pino, puesto que eso era para él pedantería académica llena de disparates, vocabulario laberíntico, metodología engorrosa y verborrea. Contrastando sus declaraciones con todo el análisis realizado previamente, lo dicho por Hahnemann ―las negritas son mías en la cita mostrada abajo― no es más que un puñado de mentirosas monsergas que se igualan a las proferidas por los acupunturistas, la seudomedicina “tradicional” china, los curanderos, OxyTAM, el cacique Karamanzoy, Deepak Chopra y los terapeutas de “respuesta espiritual”.’

‘Si usted quiere un debate pero defiende esos pretextos conspiranoicos, se hace el loco con el susodicho párrafo hahnemanniano o me escupe ad hominems, se lo negaré y le patearé su trasero para que se vaya a freír espárragos; suficiente he tenido con los testigos de Jehová como para aguantar los desmadres de una horda de orcos magufos que creen que esto es Isengard.’

Según el idiota, criticar las sangrías o las lancetas y el uso de las sanguijuelas no es más que “un puñado de mentirosas monsergas”. Y es que Hahnemann en realidad criticaba la medicina llamada medicina alopática, no la medicina como tal. Hahnemann también criticaba la teoría fisiológica de los cuatro humores de Galeno. Pero según Ylmer esas críticas son “mentirosas monsergas”. Hahnemann también criticaba los centros psiquiátricos antiguos donde los “locos” eran maltratados, pero según Ylmer esas críticas son “mentirosas monsergas”, etc.

Veamos lo que pone Robert Hahn (2013), anestesiólogo y experto en medicina basada en pruebas, quien se enfrentó con la organización seudoescéptica de Suecia Vetenskap och Folkbildning, la cual también repitió en los medios que no había ningún estudio sobre la homeopatía. Hahn respondió:

‘Distortion of the evidence is also common in society. The present review is based on a series of blog articles published in 2011 as a reaction to a summer campaign against homeopathy organized by skeptics in Sweden. One claim was that homeopathy is poorly studied. This is not true as the number of RCTs in this area is quite large. Many therapies used in clinical medicine are based on much less data. Another widespread argument, which was even adopted by politicians, is that not a single study on homeopathy shows a positive treatment effect. In reality, the majority of RCTs on homeopathy shows positive effects.

Es evidente que si los políticos basan sus decisiones en desinformadores como Ylmer o Emilio no sorprende que logren presionar en los medios.

3. Hipocresía de alto nivel

Un “antropólogo” mexicano afirma que la Iglesia es reaccionaria, según convenga a los intereses seudoescépticos. Si la iglesia ultra católica apoya las enmiendas de los ateos extremistas entonces ya no hay problema, si no la apoya es que todos son criminales. No importa, cualquier organización es candidata de ser infiltrada por seudoescépticos.

Is2Is1

 

4. La RIES y la homeopatía

¿Y cuáles son los argumentos de la RIES? Bien, son exactamente lo mismos que la propaganda seudoescéptica con el añadido de que el ente imaginario (su dios) les prohíbe la homeopatía porque creen que ésta es practicar el ocultismo.

Pero no sólo la iglesia católica. Uno de tantos iluminados fue el Dr. Fernando Saraví, un ultra cristiano y creacionista que militó dentro de la antigua organización seudoescéptica Argentina, CICAP, y que escribió un capítulo de un libro y un artículo dedicado a la homeopatía. Sería muy extensivo, por ahora, hacer una refutación de muchas de sus afirmaciones, pero su argumento se reduce a que la homeopatía no puede ser cierta porque la religión lo impide. Y, ¡tan, tan!, cualquier semejanza con el movimiento seudoescéptico no es mera coincidencia, sólo eleven la ciencia a religión y secta y tienen algo muy parecido.

 

5. Redacción Médica

Emilio_asalto

Entre las tantas tonterías del mes podemos encontrar de nuevo a la editorial de la industria Redacción Médica. Pues bien, el señor Emilio Molina amenaza con terminar lo antes posible su trabajo de prohibir la homeopatía (aunque su compañera Elena Campos niega en los medios querer prohibir algo). Tanto así que sus tácticas no pasan de mentiras. Esta semana se les ocurrió otorgar el título de físico a un estudiante de física, no es broma:

 

RM

 

Estudiante

 

Pues bien, el “físico” no sólo hace el típico juego de embaucador comenzando por meter las diluciones en serie de la 1CH pero mágicamente pasa a las 30CH sin explicar por qué. Omite la parte donde la homeopatía incluye bajas potencias, y omite los estudios que versan sobre la “memoria del agua”, de lo cuales no menciona nada. Por ejemplo, el embaucador Álvaro Bayón Medrano lo repiten sin sorna:

 

Embaucador

 

Veamos, el tal Bayón afirma que una dilución D3 y una D4 no pueden ser homeopatía porque ellos lo afirman, es su opinión. No hay nada que impida suponer que esas bajas potencias no puedan ser homeopatía, Bayón simplemente miente. Su “argumento” es meramente “legal” y aquí se vuelve a explicar por qué se equivocan.

Y así los “desmontes” de Emilio se basan en personas que toman una calculadora y hacen unas cuantas operaciones aritméticas o en trampas legales. Es decir, el asalto que tanto promete el embaucador de Emilio Molina se basa en presentar a un estudiante de física como un físico graduado y con eso Redacción Médica puede monetizar mediante un tuit de un ente al que le dan sus cinco minutos de fama. Este tipo de asaltos tan patéticos son todo lo que tienen los seudoescépticos.

Skulls.gif

¡Ay, qué miedo!

Conclusión

Como se aprecia, los argumentos de los dirigentes ultracatólicos no difieren en absoluto de los seudoescépticos. Ambos dirigentes pueden defender muy descaradamente la pedofilia, la extorsión en las universidades, el uso de mentiras y falacias o se dedican a ganar dinero con sus muy lucrativos “boletines” de la fe, sólo cambian de camiseta. Naturalmente, esto no significa que todos los católicos o todos los seudoescépticos estén de acuerdo con la pedofilia. Más bien, es necesaria la denuncia de las organizaciones “formales” y sus líderes. Todos pueden echar su granito de arena.

 

Referencias

Hahn R. (2013) Homeopathy: Meta-analyses of pooled clinical data. Forschende Komplementärmedizin. 20: 376-381.

 

 

6 comentarios en “Diabolicus

    1. Ahora resulta que el payaso de Molina conoce a las “víctimas” y tiene tiempo para desarrollar videojuegos de poca relevancia en el mercado, atender a su chiquillo, ir a juntas en los departamentos y casas de Fíras (cuartel del APETP-ARP), y estar 18 horas en twitter al día. Es más probable que Molina no conozca las víctimas y se siga basando en las “denuncias” que pide por internet y hace con sus amiguitos.

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  1. Mensaje presuntamente de Emilio Molina Cazorla !!

    …….. Soy uno de los que está detrás de esta campaña en APETP, harto de recibir cada semana afectados por pseudoterapias, perdiendo tiempo de mi trabajo (desarrollo y testado de videojuegos, por si te interesa), perdiendo tiempo de mi vida familiar y personal para atenderlos.

    Que sí, que la medicina es imperfecta y no lo cura todo y a veces hay tejemanejes (contra los que también luchamos, apoya http://www.alltrials.net), pero que los aviones a veces se caigan no justifica que cualquiera pueda venderte alfombras mágicas.

    Por cierto, aprovecho como vicepresidente de la asociación para AGRADECER públicamente el trabajazo que la OMC está haciendo por tratar de acotar todos estos desmanes, un trabajo ingrato y muy complicado dado el nivel de infiltración al que ha llegado la charlatanería.
    https://www.lavozdegalicia.es/comentarios/rest/comentario/hilo/740252

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